El aprendizaje informal y los celadores del Hospital de Cruces.



Sólo un 20% del conjunto de conocimientos que utilizamos para desarrollar nuestro trabajo los hemos adquirido de manera formal. Esto es; a través de los estudios que nos prepararon para desempeñar una profesión o en posteriores cursos, conferencias, seminarios y demás acciones formativas.

¿Y el 80% restante? Pues los hicimos nuestros informalmente. Es un dato al que he llegado a través de este curso basado en preguntas (aunque no sé si merece mucho la pena, la verdad).

¿Creíais que sólo se aprenden cosas útiles para el trabajo dentro de un aula, del tipo que sea? Pues no. Y lo reconoce hasta la Comisión Europea, según pude ver en un artículo titulado "Social Software as a Tool for Informal Learning", en el que se hace referencia a las siguientes definiciones elaboradas por la misma:

  • Aprendizaje formal: aprendizaje o estudio, generalmente desarrollado en un contexto educacional o vocacional, que es organizado y estructurado (alrededor de objetivos de aprendizaje, tiempos asignados al aprendizaje o al apoyo al aprendizaje) y que lleva a la obtención de un título o certificado. Para el estudiante, el aprendizaje formal está orientado hacia unos objetivos.
  • Aprendizaje no formal: aprendizaje o estudio, que se desarrolla en un contexto institucional (por ejemplo, en una institución educativa o vocacional) que no resulta reconocido formalmente en grados, títulos o certificados. Sin embargo, el aprendizaje no formal es metódico (en lo que se refiere a objetivos de aprendizaje, duración del aprendizaje y herramientas para el aprendizaje). Para el estudiante, el aprendizaje no formal también está orientado a la consecución de unos objetivos.
  • Aprendizaje informal: el aprendizaje o estudio, que ocurre en la vida diaria, en el trabajo, durante la vida familiar o en el tiempo de ocio, que no está estructurada ni organizada (en lo que respecta a objetivos de aprendizaje, tiempos asignados al aprendizaje o apoyo al aprendizaje) y que generalmente no lleva a la consecución de ningún certificado. El aprendizaje informal puede que esté orientado a objetivos pero en la mayoría de los casos ocurre de manera no intencional, por mera coincidencia o por azar.

Jane Hart, gurú donde las haya sobre estos temas, realiza esta otra clasificación, también muy interesante.

Los blogs son, por ejemplo, una buena fuente de aprendizaje informal. A través de ellos, tenemos acceso a un montón de información sobre los temas que nos interesan y difundimos aquellas ideas que nos parecen relevantes.

Por su parte, los celadores del Hospital de Cruces han decidido compartir su conocimiento a través de un medio alternativo: el cómic.




En lugar de elaborar un manual gordísimo lleno de letras, de esos que no apetece leer a nadie, ellos revisan toda la bibliografía sobre el tema, la procesan y presentan la información relevante de una manera mucho más atractiva.

Así, nos enseñan, por ejemplo, cómo se debe ayudar a una enfermera con una persona que se ha mareado, a utilizar una grúa para acostar a un paciente, a cambiar a un paciente de la cama a la silla, y mucho más, que podéis ver en su página web.




Detrás de cada uno de estos cómics hay innumerables horas de trabajo. En la mayoría de las ocasiones, la sencillez en la exposición de temas es la clave, pero no siempre es sencillo conseguirlo.


Para saber más:



0 comentarios:

Publicar un comentario

Si te apetece, deja un comentario.

Related Posts with Thumbnails