Cómo transformar médicos en líderes.

La Harvard Business Review del mes de abril (sí, voy con retraso), dedica varios artículos a analizar el estado actual del sistema sanitario. En el primero de ellos, Thomas H. Lee, presidente de Partners Healthcare System y profesor en la Harvard Medical School hace una interesante reflexión sobre los cambios que se necesitan para poder avanzar y los retos que deben asumir los líderes que asuman el reto de llevarlos a cabo.

Y es que necesitamos nuevos líderes que adopten nuevas formas de hacer más efectivas. Para ello, el primer paso es articular una visión a través de la que se transmita que se valora el trabajo que actualmente hacen los sanitarios, pero que haga explícito que se requiere trabajar de modo distinto en el futuro. Una visión efectiva ayuda a las personas a aceptar los inevitables cambios que vendrán y a poner en contexto las actuaciones que se adopten.

Por supuesto, también será necesario organizar la prestación de servicios alrededor de las necesidades del paciente (una idea mucho más radical de lo que parece a simple vista). Esto requiere un rediseño de los servicios que rompa con los esquemas tradicionales. Por ejemplo, la Cleveland Clinic ha creado el Heart and Vascular Institute, en el que agrupar a cardiólogos, cirujanos cardiacos y vaculares. La ubicación de los profesionales puede ser un factor importante para favorecer cambio.

Por otro lado, desarrollar un sistema de medición que recoja datos uniformes y fiables puede ser una herramienta muy eficaz para que los líderes impulsen buenas prácticas a lo largo de la organización. Estos datos deben detallar los costes y los resultados obtenidos por tipos de cuidados o tipos de paciente y ser esgrimidos en términos positivos ("reduce la tasa de infección porque queremos proporcionar el mejor cuidado posible"), sustituyendo a los mensajes negativos ("reduce la tasa o serás humillado").

¿Y qué decir del trabajo en equipo? Hay que terminar con la concepción del médico como todopoderoso héroe solitario y desarrollar sus habilidades para trabajar codo a codo con otros, siendo en ocasiones líder y en otras uno más de grupo. Ya sabéis que está demostrado que los equipos de trabajo que funcionan de manera efectiva tienen mejores resultados.

La gestión por procesos es otro factor clave. Para ello, se requiere una cultura de mejora continua y el uso disciplinado de sus herramientas (gestión lean, recolección de datos...). Una sola persona no puede llevar a cabo un despliegue efectivo, y mucho menos, llevar a cabo un cambio cultural. Necesitaremos, más o menos, a un número de personas formadas en este ámbito igual a la raíz cuadrada del total de la plantilla (esto es; si tenemos 100 personas en plantilla, tendremos que formar a 10).

Además, los líderes necesitarán superar las barreras culturales al cambio, para lo que pueden utilizar tres estrategias: apelar a los referentes, mostrar con datos que los resultados obtenidos no cumplen las expectativas y forzar así el cambio y/o definir una estrategia alrededor de las necesidades del paciente.

El artículo finaliza con esta contundente conclusión:

Un cambio hacia una sanidad orientada a valores y al desempeño requiere que los médicos adopten o, incluso, rechacen algunas formas de hacer del pasado. Aunque este cambio sea difícil, una nueva generación de líderes lo conseguirá. No tienen otra alternativa. Mantener el status quo no es una estrategia sostenible, ni si quiera a corto plazo.

Ya lo veis: seguir como hasta ahora, no parece ser una opción viable. Y no lo digo yo. Lo dice un señor que da clases en Harvard.

6 comentarios:

  • Hoy nos complementamos!

  • Sobre trabajar en equipo he hecho yo una entradilla en mi cutre-blog. Los médicos de familia 'somos unos campeones' en esto (en general) respecto a los 'especialistos'. Pero el problema de la entrada que has posteado viene en la 1ª línea: aquello es U.S.A. (con sus cosas) y esto es España (bien en unas cosas y ejército de Panchovilla en otras).

  • Sea en España o en USA, el trabajo en equipo es fundamental. Es un hecho. Se obtienen mucho mejores resultados.
    El artículo me gustó especialmente porque todas las situaciones y ejemplos que se citan me parecen totalmente trasladables a nuestro sistema sanitario.
    Compartimos retos y podemos llegar a adoptar soluciones, cada país con sus características más o menos "panchovilleras". Aunque debo añadir que cada día prima más la calidad, la seguridad del paciente y la pasión por conseguir la excelencia.
    Un saludo!

  • Hola, creo que no importa del país del que hablemos, (en mi caso México), la Medicina esta urgida de Médicos Líderes, no sólo en el primer contacto (dónde por cierto también me desenvuelvo) sino en todas las áreas, lo que sucede es que es precisamente por ser el primero, dónde se vuelve más fundamental, pero le problema es que al menos en mi país de lo más olvidado. En lo común el médico en formación, ni loco se interesa en trabajar en estos niveles, la Medicina Familiar, la Medicina Integrada (nueva especialidad en la que me desenvuelvo) e inclusive la medicina general son vistas como la última salida, pensando que la solución de nuestras vidas es ser especialistas y mejor aún subespecialistas como si esta fuese una solución real, tanto en nuestras vidas como para la salud de los pacientes y de la sociedad en general.

  • Hola BoyLucas:
    La verdad es que por aquí el médico de familia está en una situación muy parecida a la que describes, aunque la verdad es que hay personas que realmente tienen vocación por la práctica de la medicina desde la atención primaria.
    Muchas gracias por tu aportación!

  • Les invito a un nuevo blog sobre medicina y derecho.
    http://medicinavsderecho.blogspot.com
    Un saludo

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